MENSAJE DE LA INDIGO

CUENTO.….¿O REALIDAD?

El grillo, la Luna y los dos sueños.

El grillo canta para encontrar en el silencio de la noche algún corazón que lo escuche, un corazón que lo acompañe para atravesar la oscuridad mientras llegue la luz del día.

Una noche, el grillo no encontró ningún corazón para conversar, así que decidió cantarle a la Luna. Se acomodó en una piedra, cerca de un arroyo. Miró a la Luna y empezó a entonar una melodía triste. Pero su canto se hizo más y más pequeño, más y más inaudible, hasta callarse. El grillo bajó la cabeza y respiró profundamente con un rostro casi de rendición.

– “Ya no puedo más”, murmuró el grillo en voz baja.

Dejó caer sus patitas, se sentó y contempló lo que sus ojos alcanzaban a ver: el reflejo de la Luna en el arroyo. El reflejo se movía siguiendo el mantra del agua navegando hacia su destino. Los miles de reflejos de luz de la Luna en el arroyo no tardaron en provocar en la cabeza del grillo algo de confusión, un tipo de rompecabezas.

–  “Muchos pedacitos son los de la Luna…”, dijo el grillo y pensó: “¿Cómo es posible que, en lo alto del cielo, la Luna sea majestuosa y que, en el agua del arroyo, esté en miles de pedacitos?”

El grillo, sin renunciar a sus interrogantes, se retiró del escenario para descansar bajo unas hojas de la gran Ceiba. La Luna, quien observaba y escuchaba todo desde el cielo, insinuó una sonrisa. Miró a sus miles de pedacitos en el arroyo y lentamente, los recogió todos, uno por uno. Los colocó junto a su corazón y sin esperarlo, su brillo se hizo más fuerte. Tan fuerte era su brillo que llegó a otros espacios, otras galaxias, otros corazones…

Mientras pasaba eso, el grillo dormía profundamente, volando entre sus sueños. En uno de sus sueños, apareció la Estrella azul. La Estrella azul no es cualquier estrella, es la estrella que crea un puente entre el sueño diurno y el sueño nocturno. Ella, con amor y ternura, guía a los hombres y las mujeres de maíz en su lucha de construir puentes entre los dos sueños, para que así, puedan seguir creando el mundo que los Dioses y las Diosas más primeros no terminaron de crear.

Entonces, es cuando entre la Luna con su resplandor de luz, el grillo, la Estrella azul y el resto de los seres que habitan la selva se formó una Kat, una red de color blanco brilloso. Y así fue como se germinó lo que los más sabios y las más sabias habían percibido en el crepitar del fuego, una noche, hace muchas lunas. Sí, se acercaba la noche, en que llegaría ese día…

Firma…La Indigo…

Julio de 2020

Para saber quién es la Indigo, puedes visitar la siguiente sección : LA INDIGO

 Machu Picchu, antigua ciudad Inca, Perú

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *